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Prensa

  • INESCOP adapta una plataforma web diseñada inicialmente para el sector del calzado en colaboración con el centro tecnológico del juguete (AIJU)
  • La nueva herramienta facilita la toma de decisiones, reduce costes de producción y abre la puerta a la personalización de productos
La Agència Valenciana de la Innovació (AVI) respalda el desarrollo y adaptación de una herramienta de software dirigida al sector del juguete, que permite combinar distintos materiales de forma virtual, proporcionando una imagen digital y realista de las muestras y prototipos antes de iniciar el proceso de fabricación.

Se trata de una tecnología que reduce los costes y tiempos de producción y facilita, además, la personalización del catálogo, en sintonía con las principales tendencias del mercado.

El proyecto, bautizado como CUSTOY, está impulsado por el Centro Tecnológico del Calzado (Inescop) y en su desarrollo ha participado estrechamente el Instituto Tecnológico del Producto Infantil y Ocio (Aiju), como centro de referencia de esta industria.

La iniciativa supone la transferencia al sector del juguete de una plataforma desarrollada previamente por Inescop para facilitar la combinación de materiales en modelos de calzado, con el objetivo de lograr una rápida selección y visualización realista de los componentes a utilizar en las diferentes muestras.

En concreto, para esta nueva iniciativa se ha diseñado un prototipo de web donde, a partir de los diseños 3D de los productos jugueteros y haciendo uso de una librería digital de las diversas piezas y materiales utilizados, el usuario puede realizar, de forma ágil y sencilla, distintas combinaciones y obtener imágenes fotorrealistas previas a la producción del producto.

Hasta ahora, el sector carecía de una opción tecnológica de estas características, por lo que la implementación de modificaciones en el diseño requería de semanas adicionales de trabajo, así como de la fabricación de prototipos físicos.

De este modo, el proyecto CUSTOY proporciona al sector del juguete un instrumento específico que resulta de gran ayuda en la toma de decisiones, puesto que disminuye los tiempos de diseño y facilita la adaptación a un mercado cada vez más rápidamente cambiante.

Desarrollo completado

Esta herramienta de software, que ya se encuentra plenamente operativa, también abre la posibilidad de acceder a nuevos modelos de negocio o canales de venta con la personalización del producto, permitiendo a las empresas ampliar su cuota de mercado. A su vez, se convierte en una potente herramienta de análisis de tendencias y de marketing para el sector del juguete.

Para la consecución del proyecto, Inescop ha contado con la estrecha colaboración del Instituto Tecnológico del Producto Infantil y Ocio, con el que ha coordinado el establecimiento de objetivos y el desarrollo de los trabajos. AIJU ha aportado, además, los modelos 3D que han servido de base para diseñar el configurador, así como sus conocimientos sobre esta industria.

Por su parte, Ines ha contribuido con su amplia experiencia en el desarrollo de herramientas de diseño 3D, que ya aplican las empresas del calzado, y que ahora ha logrado adaptar con éxito a las necesidades de otro sector productivo como el juguetero.

CUSTOY se alinea con los retos-solución propuestos por el Comité Estratégico Especializado en tecnologías habilitadoras de la AVI, que en sus conclusiones propone el desarrollo de soluciones para la optimización de las operaciones en las empresas mediante la incorporación de las tecnologías de digitalización.

Asimismo, el proyecto se enmarca en la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana, conocida como RIS3, y que coordina la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital. En concreto, cumple con el objetivo de desarrollar productos personalizados que incorporen valor añadido sobre la base del diseño y las prestaciones diferenciadas, respondiendo a necesidades individuales de los clientes.
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  • Dismuntel trabaja en una solución pionera junto al Instituto de Automática e Informática Industrial (ai2-UPV) y el departamento de Ingeniería Electrónica de la UV
  • Permite la integración de grupos electrógenos de distintos fabricantes reduciendo costes y mejorando tanto la eficiencia como la calidad del proceso

La Agència Valenciana de la Innovació (AVI), apoya a la firma valenciana Dismuntel en el desarrollo de una nueva solución estandarizada que permite la integración de los distintos grupos electrógenos existentes en el mercado, elevando así la eficiencia y fiabilidad de estos sistemas autónomos de generación de energía, que son claves para garantizar el suministro eléctrico en situaciones de emergencia.

El proyecto, en el que también participan el Instituto de Automática Industrial (ai2) de la Universitat Politècnica de València (UPV), así como especialistas del departamento de Ingeniería Electrónica adscritos a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universitat de València, cuenta con financiación de la AVI en el marco de su convocatoria de ayudas en concurrencia competitiva.

En la actualidad, no existe en el mercado una plataforma orientada a grupos electrógenos que permita obtener los patrones óptimos de funcionamiento. De hecho, en general, sólo se proporciona acceso a las plataformas propietarias de cada fabricante, lo que impide el desarrollo de una solución única para los distintos modelos de generador.

La integración de la información desde las fuentes en sus distintas localizaciones resulta decisiva para elevar la eficiencia y garantizar la calidad de los procesos de electrificación en ubicaciones fuera del alcance del suministro eléctrico.

Precisamente, el principal valor que aporta este desarrollo radica en la estandarización de un modelo aplicable por parte de los distintos actores que gestionan el ciclo de vida del generador. Este avance facilita el acceso a la capacidad de análisis y gestión ofrecida por las plataformas de comunicaciones, lo que redunda en múltiples ventajas, entre ellas, económicas y medioambientales.

De este modo, no sólo se integra la gestión de los grupos electrógenos mediante el uso de tecnologías de comunicación en el campo del internet de las cosas, sino que dicha solución rebaja los tiempos de generación, aporta seguridad al proceso y reduce tanto el impacto ambiental como los costes, ya que mejora el aprovechamiento de la energía generada.

Se fabricará en 2022

El proyecto avanza según lo previsto y, tras finalizar la fase de diseño del concepto en 2020, los técnicos centran ahora sus esfuerzos en el desarrollo del sistema. A finales de 2021 está programada la validación de los dispositivos electrónicos y en 2022 se iniciará la fabricación en las instalaciones de Algemesí para su comercialización a nivel internacional.

En la ejecución de los trabajos, Dismuntel colabora con el Instituto de Automática e Informática Industrial (ai2) de la Universitat Politécnica de València, que se ha encargado de identificar los protocolos de comunicación industrial y migrar las distintas librerías a la arquitectura escogida para el desarrollo de la pasarela. Asimismo, también ha validado el desarrollo con diferentes emuladores industriales.

Por otra parte, especialistas del departamento de departamento de Ingeniería Electrónica adscritos a l´Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universitat de València están proporcionando asesoramiento técnico en hardware, con el fin de definir las características técnicas que permitan mejorar la gestión de la energía en tiempo real para conseguir así una mayor eficiencia energética.

La iniciativa está alineada con las conclusiones planteadas por el Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en Tecnologías Habilitadoras de la AVI y en consonancia con la Estrategia de Especialización Inteligente RIS3, que coordina la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital.
 
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  • La Cooperativa Agrícola de Benicarló, Benihort, lidera esta iniciativa en colaboración con Aimplas y el IBMCP, centro mixto de la UPV y CSIC
  • Se está desarrollando un protocolo para optimizar la gestión de este residuo y posibilitar así su valorización como compost

La Agència Valenciana de la Innovació (AVI) financia el desarrollo de plásticos para uso agrícola más sostenibles, con el fin de mejorar la gestión de residuos en el campo y reducir la huella ambiental del sector primario. El proyecto, bautizado como Agro +, contempla la valorización a través del compostaje de este tipo de films plásticos, que se emplean para recubrir el suelo y elevar el rendimiento de las cosechas a través de una técnica conocida como acolchado o ‘mulching’.

La Cooperativa Agrícola de Benicarló, Benihort, lidera esta iniciativa, en la que también participan el Instituto Tecnológico del Plástico, Aimplas, y el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), un centro de titularidad mixta entre el CSIC y la Universitat Politècnica de València.

Las tres entidades han obtenido financiación de la AVI en el marco de la convocatoria de ayudas en concurrencia competitiva, que cuenta con el respaldo de la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital.

Agro+ ofrece respuesta a uno de los problemas derivados del uso de técnicas como el acolchado agrícola y una mala praxis del destino de los plásticos empleados al término de su vida útil. El reciclaje se antoja una opción compleja, puesto que, al estar en contacto con el suelo, los films terminan contaminados por residuos impropios como tierra, piedras o restos del propio cultivo. Por esta razón, muchos de estos acolchados terminan en el vertedero.

No es un problema menor porque España pone en el mercado el 14% de los plásticos agrícolas de Europa. Sólo los acolchados representan más de 674.000 toneladas, si bien el volumen total es muy superior.

Facilitar la degradación de los films

En este escenario, el desarrollo de films compostables para uso agrícola, tal y como plantea el proyecto, ofrece alternativas para los agricultores, que pueden dar un segundo uso a los films retirados mediante la generación de compost. De este modo, se reintroducirían ya como abono en el proceso de producción agrícola.

Precisamente en el marco de esta iniciativa, se están desarrollando y optimizando films acolchados compostables con el fin de dotarles de mejoras en los tiempos de degradación que garantizan la calidad del compost. Un trabajo técnico que se validará sobre el terreno en tres tipos de cultivos: la alcachofa de Benicarló, un cultivo al aire libre con denominación de origen protegida; el tomate, en una explotación ecológica con invernadero; y el cítrico.

Pero tan importante como el desarrollo industrial es el diseño e implementación de un nuevo sistema de gestión del residuo que facilite la recuperación del material y su transformación en compost En este sentido, se está elaborando un un protocolo para estandarizar la valorización de este tipo de films, al tiempo que se acometen acciones de formación en el sector agrícola.

En este sentido, Benihort tiene un rol clave en la iniciativa, puesto que valorará la metodología, haciendo uso del compost generado en el proceso de valorización de residuos de film compostable y, en virtud de su experiencia, realizará una selección adecuada de los cultivos. Finalmente, juega un papel fundamental en la difusión del protocolo y la realización de talleres entre sus 1.800 socios.

Por su parte, Aimplas coordina tareas relacionadas con el desarrollo de materiales y optimización de films, así como en el degradado y mejora del proceso de compostabilidad a escala piloto y laboratorio. Asimismo, el Instituto Tecnológico del Plástico también lidera el diseño de la metodología de valorización de residuos compostables.

La evaluación de la calidad del compost mediante el estudio de las especiales vegetales en el laboratorio es la principal misión del IBMCP, que participará también en la selección de los cultivos adecuados para verificar la metodología.

Agro+ es un proyecto alineado con los retos y soluciones propuestas por el Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en economía circular de la AVI, que aboga por fabricar productos más sostenibles y con criterios de ecodiseño, con el fin de facilitar su valorización al término de su vida útil.

Asimismo, se enmarca en la Estrategia de Especialización Inteligente, RIS3, que coordina la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital.

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  • La mitad procede de empresas, que cooperarán con otras entidades para desarrollar soluciones innovadoras a grandes retos del sistema productivo
  •  Los proyectos estratégicos representan el 44% y se corresponden con un centenar de iniciativas en esta convocatoria, dotada con 46,5 millones

La Agència Valenciana de la Innovació (AVI) ha registrado un incremento del 67% en el número de solicitudes recibidas en el marco de su última convocatoria de ayudas en concurrencia competitiva para resolver, mediante proyectos en colaboración, los retos que han identificado los comités de especialistas que asesoran a la Agència.

En concreto, las empresas, centros y grupos de investigación, institutos tecnológicos, organizaciones empresariales e instituciones la Comunitat Valenciana han presentado un total de 828 solicitudes de apoyo a la innovación, lo que supone el mayor volumen recibido desde la creación de la AVI.

La mitad de estas solicitudes proceden de empresas que, en todo caso, cooperarán con otras entidades de innovación para ejecutar los trabajos, dado que los incentivos tienen como objetivo propiciar la interconexión de los eslabones del sistema de I+D+i, que hasta ahora actuaban generalmente de forma aislada.

A través de esta convocatoria, la Agència impulsa el desarrollo de proyectos de innovación en las empresas, y facilita la transferencia de conocimiento y sus aplicaciones al tejido productivo, fomentando, además, la colaboración público-privada y la cooperación entre la comunidad científica, los institutos tecnológicos y el empresariado.

Se amplía la base de empresas

Entre las más de 300 compañías que han remitido sus proyectos de innovación, casi el doble que hace un año, figuran referentes de los principales sectores como, por ejemplo, la agroalimentación, la cerámica, la automoción o la salud. Además, la Agència ha conseguido mejorar su penetración en este colectivo, atrayendo a 181 nuevas empresas que no habían participado en ediciones pasadas.

El balance provisional de la convocatoria refleja también un incremento significativo de las iniciativas de alto impacto sobre el sistema productivo, que implican la colaboración activa de empresas, universidades y centros tecnológicos y de investigación, y que este año alcanzan el centenar, según los datos preliminares.

De hecho, el 44% del total de solicitudes se encuadra en el programa de apoyo a los Proyectos Estratégicos en Cooperación, para potenciar el desarrollo conjunto de soluciones innovadoras a grandes retos de interés común. Es el área que más crece, un 141% respecto a 2020.

La colaboración, en este caso, entre empresas para impulsar la consolidación de la cadena de valor también registra un incremento superior al 80%. En la presente convocatoria, los proyectos en cooperación para el desarrollo de soluciones que impliquen novedades en productos o procesos, o bien mejoras en el intercambio y procesos de trabajo, suponen una quinta parte de todas las solicitudes recibidas.

El auge en la participación empresarial se traslada también al programa de dinamización de la Compra Pública de Innovación, que cuenta con una línea específica para incentivar su concurrencia a este tipo de licitaciones públicas. En este caso, los proyectos remitidos aumentan en un 60% respecto al ejercicio anterior.

Por su parte, en el ámbito de la promoción del talento las solicitudes crecen un 53%, si bien el mayor incremento, del 114%, se constata en la línea de apoyo a la incorporación de investigadores y técnicos especialistas vinculados a la ejecución de proyectos de innovación en las empresas.

Las empresas encabezan las solicitudes en cooperación

Por tipo de entidad solicitante, destaca especialmente el crecimiento de las empresas, que lideran el 50% de solicitudes, si bien la colaboración con institutos tecnológicos o centros de investigación está garantizada, ya que las características de los proyectos hacen necesaria la cooperación de todos ellos.

Con el 21% de propuestas remitidas, los grupos e institutos de investigación de las universidades de la Comunitat ocupan la segunda plaza, seguidas por las fundaciones y centros de investigación (no vinculados a las universidades), que representan un 12%. Los institutos tecnológicos firman, por su parte, el 8% de las propuestas.

En esta cuarta edición de los programas de apoyo a la I+D+i que impulsa la AVI, el presupuesto global máximo para ayudas experimenta un incremento del 130% respecto a la convocatoria precedente. Para esta campaña, la Agència ha dispuesto de cerca de 46,5 millones de euros, frente a los 20,2 millones que finalmente se asignaron el pasado año.

Esta nueva dotación económica permitirá atender un mayor volumen de proyectos, amplificando así el impacto de los estímulos que la AVI dirige a las empresas, universidades, centros de investigación e institutos tecnológicos para contribuir a la transformación del modelo productivo, en línea con la Estrategia de Especialización Inteligente RIS3, que coordina la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital.
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  • El grupo de investigación REDOLí, de la Universitat de València, colabora en esta iniciativa con sus homólogos de Microwave RF Sunsystems de la UPV
  • Desarrollarán un prototipo a gran escala que acortará los tiempos de producción de sílices mesoporosas y elevará el volumen de producto obtenido


    La Agència Valenciana de la Innovació (AVI) financia el desarrollo de una nueva tecnología para la producción a gran escala de sílices nanoporosas, un nanomaterial con múltiples aplicaciones en la industria química, medioambiental y farmacológica.

    Se trata de compuestos muy apreciados porque sus propiedades pueden ser modificadas en el laboratorio para conseguir funcionalidades concretas, son muy estables y carecen de toxicidad, de modo que pueden usarse, por ejemplo, como nanovehículos para la liberación controlada de fármacos en el organismo humano.

    El grupo de investigación REDOLí de la Universitat de València (UV) lidera este proyecto de valorización y trasferencia al tejido empresarial de una investigación previa, en colaboración con sus homólogos del grupo Microwave RF Subsystems, adscrito al departamento de Ingeniería de Telecomunicaciones de la Universitat Politècnica de València (UPV).

    La iniciativa desarrollada por este equipo de científicos resuelve las limitaciones que impedían hasta ahora un mayor uso de las sílices mesoporosas en la industria química, ya que las actuales tecnologías de síntesis requieren de varios días de trabajo para obtener cantidades muy pequeñas.

    El personal investigador de la Universitat de València plantean la producción de estos nanomateriales mediante microondas y en un proceso continuo, lo que permite acortar a unos pocos minutos los tiempos de obtención, logrando un mayor volumen de producto con características más homogéneas.

    Proceso más sostenible

    Frente a las fuentes de microondas tradicionales, la tecnología desarrollada por REDOLí emplea fuentes de energía de microondas en estado sólido, más eficientes energéticamente, lo que redunda, a su vez, en que el proceso de síntesis global sea mucho más sostenible que sus alternativas en el mercado.

    El objetivo final es desarrollar un prototipo a gran escala para producir el material mesoporoso mediante microondas en mayores cantidades que en el laboratorio y para ello se cuenta con el grupo de investigación de la UPV Microwave RF Subsystem, que centra sus trabajos en el diseño y desarrollo de nuevos circuitos y dispositivos de microondas, aplicados tanto a radares, radiocomunicaciones y dispositivos electrónicos. Su participación será decisiva para desarrollar y optimizar el nuevo equipo de síntesis.

    Entre otras muchas aplicaciones, las sílices mesoporosas pueden usarse para la catálisis, la liberación controlada y la encapsulación de compuestos, así como sensores o para absorber y eliminar contaminantes.

    Entre las líneas de trabajo de este grupo destacan el desarrollo de nuevos sensores basados en cambios de las propiedades ópticas o electroquímicas, así como de moléculas y materiales con capacidad para activar o inhibir la actividad de las proteínas. Asimismo, trabaja en el diseño de estrategias para conseguir procesos y productos más sostenibles, en particular en la industria agroalimentaria, química y de materiales.

    Por su parte, los socios de Microwave RF Subsystems centran su investigación en el diseño y desarrollo de nuevos circuitos y dispositivos de microondas para mejorar el rendimiento. Una línea de trabajo que se extiende a todas las posibles aplicaciones de la energía de radiofrecuencia, incluidos los radares, las radiocomunicaciones y los dispositivos electrónicos.

    La iniciativa cuenta con el respaldo de la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, en el marco de su estrategia para acelerar la transformación del modelo productivo a través de la I+D+i.
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  • Colaboran en este proyecto la empresa ITC Packaging, Aimplas y el grupo de investigación Nanobiopol de la Universidad de Alicante
  • Esta nueva tecnología aprovecha los residuos que genera el procesado de aguacate y supone una alternativa al uso de aditivos sintéticos

La Agència Valenciana de la Innovació (AVI) financia el desarrollo de un nuevo sistema de envasado biodegradable que permitirá alargar un 15% la vida de los alimentos derivados del aguacate. Se trata de una nueva tecnología basada en fuentes renovables que incorpora etiquetas barrera para reducir la penetración de oxígeno en el interior del envase, así como aditivos antioxidantes procedentes de los residuos de este fruto.

La iniciativa, bautizada como Guacapack, está liderada por la empresa ITC Packaging, que desarrolla este nuevo producto en colaboración con el Instituto Tecnológico del Plástico, Aimplas, y el grupo de investigación Nanobiopol-Universidad de Alicante (UA).

El objetivo del proyecto es desarrollar un nuevo sistema de envasado biodegradable que mantenga más tiempo los alimentos en buen estado y reduzca el uso de conservantes sintéticos. Para ello, el proyecto Guacapack combina las etiquetas con función barrera al oxígeno, que evitan la oxidación, con la incorporación de antioxidantes naturales, todo ello extraído de los residuos de la producción del propio aguacate (piel, pulpa y semilla principalmente).

La Agència Valenciana de la Innovació respalda este proyecto estratégico que aprovecha los residuos que se generan durante el procesado de este fruto para la elaboración de alimentos derivados, como el guacamole. De este modo, se da una segunda vida a unos residuos que pueden superar el 45% del peso total de cada pieza.

Así, las etiquetas multicapa, que actúan como barrera y evitan la oxidación del alimento, se diseñarán a partir de una película del almidón de la semilla del aguacate, previamente extraído y purificado. Asimismo, también se obtendrán componentes activos con una alta capacidad antioxidante de los residuos de la piel y la pulpa, que se incorporarán al bioplástico con el que se fabricará el envase. Son estos componentes los que, al entrar en contacto con el alimento, posibilitarán un incremento del 15% en su periodo de consumo preferente.

Para desarrollar con éxito el proyecto, Aimplas aporta su conocimiento y experiencia en la incorporación los aditivos activos encapsulados al material de envase y en el desarrollo de las etiquetas barrera, el grupo de investigación Nanobiopol de la Universidad de Alicante lleva a cabo el desarrollo de sistemas innovadores y sostenibles de extracción y purificación de los compuestos activos (almidón y compuestos con capacidad antioxidante) a partir de los residuos de producción del aguacate.

Asimismo, el grupo de la UA lleva a cabo el diseño de procesos de encapsulación que protegen los componentes activos previamente extraídos y facilitan su incorporación a los bioplásticos con los que se fabricará el envase, y la empresa ITC Packaging a través de su centro de Innovación y Sostenibilidad, ITC Crea, diseñará y desarrollará los innovadores envases funcionales para que puedan contener los alimentos de forma segura.

Guacapack supone, en la práctica, una alternativa al uso de aditivos sintéticos que, además, proporciona un nuevo uso de alto valor añadido a los residuos agroalimentarios para obtener envases biodegradables y procedentes de fuentes renovables. Por lo tanto, el proyecto concuerda con los retos y soluciones establecidos por el comité estratégico de innovación especializado en economía circular, que ha hecho especial hincapié en las oportunidades de I+D+i vinculadas al desarrollo de envases más sostenibles.

La iniciativa se alinea también con la estrategia de la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital para impulsar la transformación del modelo productivo través de la I+D+i.
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  • El plazo para presentar soluciones innovadoras al reto identificado por la Central de Compras de Compras finalizará el próximo 2 de abril y entre los objetivos se encuentra el de nuevas soluciones ante el reto de la COVID
  • El conseller de Hacienda y la titular de Innovación abren un seminario web para presentar esta iniciativa a las empresas especializadas en innovación

La Conselleria de Hacienda y Modelo Económico ha abierto un proceso, con el asesoramiento técnico de la Agència Valenciana de la Innovació (AVI), para desarrollar e implementar un sistema innovador que garantice la calidad del servicio de limpieza en los edificios y dependencias de la Generalitat, así como su optimización y control. Este departamento, a través de la Central de Compras, demanda soluciones innovadoras que deben asegurar un mayor respeto hacia las personas y el medio ambiente, además de atender las necesidades especiales de desinfección derivadas de la COVID-19.

El conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, ha presentado la iniciativa, bautizada como Innova-Neteja, junto a la consellera de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, Carolina Pascual, en una jornada técnica ‘online’ en la que se han expuesto los detalles de este proceso de Compra Pública de Innovación (CPI), el primero impulsado desde Hacienda.

A la presentación han asistido un total de 80 especialistas de la comunidad científica, los institutos tecnológicos y las empresas potencialmente interesadas en participar en esta iniciativa.

Vicent Soler ha incidido en que la Compra Pública Innovadora se ha configurado como «una alternativa a las vías tradicionales de contratación que permitirá mejorar los resultados, soluciones y servicios a través de los beneficios de la I+D+i a la vez que fomentamos la innovación del tejido empresarial valenciano».

De hecho, Soler ha apostado por una escucha y una relación activa con las empresas «porque no solo hemos de ofrecer garantías y transparencia en los procesos, sino también ser capaces de impulsar una gestión moderna, ágil y eficiente que nos permita rendir cuentas de los resultados ante la ciudadanía y no solo en términos económicos».

«La Administración pública debe asumir un papel de liderazgo respecto a la innovación a través de la mejora de los servicios públicos. Debemos entender la Compra Pública Innovadora como la aplicación de ideas y prácticas novedosas con el objetivo de generar valor social».

Es decir, tal y como se ha apuntado desde la Conselleria de Hacienda, «lo que buscamos es lograr unas políticas públicas que satisfagan mejor las necesidades sociales y unos servicios públicos de mayor calidad además de eficaces y eficientes».

En este sentido, desde Hacienda se reitera que la Compra Pública Innovadora es un potente instrumento de fomento de la innovación empresarial. «La contratación pública ya no solo tiene el objetivo de gastar bien el dinero de los contribuyentes, sino que queremos que reporte también valor añadido en términos de calidad, rentabilidad e impacto medioambiental»

«Con la Compra Pública Innovadora abrimos la puerta a soluciones más eficientes y de mayor calidad a la vez que brindamos a las empresas innovadoras una oportunidad para probar sus soluciones en condiciones reales y no solo a través de modelos». «No queremos solo que los acuerdos marco nos permitan garantizar políticas de ahorro, sino también identificar problemas y soluciones en un entorno de innovación abierta», ha sentenciado el conseller Soler.

Ventajas para las empresas

Por su parte, la consellera de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, Carolina Pascual, ha insistido en que la CPI «debe ser la palanca de cambio para dinamizar la I+D+i en el sector privado, que continúa siendo una de nuestras asignaturas pendientes».

Además, ha explicado que la CPI «reduce el riesgo asociado a la innovación, mejora la competitividad y orienta su actividad hacia sectores emergentes con un elevado valor añadido». Carolina Pascual ha resaltado la importante labor de la AVI en este sentido, ya que «desde el pasado ejercicio está proporcionando asesoramiento técnico a diversos departamentos de la Generalitat con el fin de activar este tipo de procedimientos, que presentan una gran complejidad técnica y jurídica».

A lo largo de 2020, según ha explicado la consellera, ha habido «contactos con conselleries y entidades del sector público, que han mostrado su interés en licitar contratos de CPI y, además de esta compra de hoy, con la Conselleria de Hacienda y Modelo Económico, la AVI ha lanzado esta fórmula en colaboración con la Vicepresidencia segunda y Conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática y con la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública».

En este sentido, el vicepresidente ejecutivo de la Agència Valenciana de la Innovació, Andrés García Reche, ha recordado que la AVI también cuenta con un programa específico para incentivar la Compra Pública Innovadora en la administración local y entre las empresas, que experimentará un importante impulso en 2021.

«En los tres últimos ejercicios hemos destinado a este fin un total de 3,4 millones de euros, que se han posibilitado, entre otras acciones, que entidades locales de la Comunitat llevan a cabo una decena de Consultas Preliminares al Mercado (CPM). Sin embargo, solo este año contaremos con 4,3 millones, lo que supone prácticamente triplicar el presupuesto y elevar, en última instancia, el impacto de nuestras políticas», ha indicado.

Consulta preliminar al mercado

Esta primera fase del proceso supone el lanzamiento, con el apoyo de la Agència, de una consulta preliminar al mercado que permitirá sondear la disponibilidad del tejido productivo para desarrollar soluciones innovadoras en el ámbito de la limpieza, así como analizar la viabilidad técnica y económica de dichas propuestas. El plazo para su remisión permanecerá abierto hasta el próximo 2 de abril, según ha explicado el equipo de la Central de Compras de la Generalitat.

En la actualidad, el servicio de limpieza de los edificios, locales y dependencias de la Administración autonómica y su sector público instrumental se regula a través de un acuerdo marco licitado por la Central de Compras, del que se excluyen los hospitales, centros sanitarios y educativos y otras entidades con necesidades especiales.

Según el cálculo que estima cada entidad adherida a este contrato centralizado, el servicio de limpieza se presta por horas y se controla a través de una herramienta informática. Sin embargo, no se ha automatizado el control de calidad, de acuerdo a los requisitos establecidos en los pliegos del acuerdo marco.

Es por ello que las soluciones innovadoras que demanda Hacienda en esta consulta deben ir dirigidas a garantizar la prestación de un servicio de limpieza de calidad, estableciendo, además, herramientas de control que permitan evaluar de forma objetiva y automatizada el cumplimiento de estos preceptos.

El nuevo sistema también deberá atender las necesidades especiales de desinfección de espacios y superficies ante el SARS-CoV-2 y analizará tanto los productos como las técnicas de limpieza seleccionadas con el fin de que se garantice el respeto al medio ambiente y a la salud de las personas que prestan este servicio.

En concreto, desde la Central de Compras se propone la creación de una plataforma que permita la mejora de la gestión y el control de la limpieza programada, la actualización continua de necesidades, la vigilancia sobre los costes y la obtención de indicadores objetivos.

Para cumplir con estos requisitos será necesario un nuevo desarrollo capaz de integrar diferentes sistemas de información, alimentados por elementos técnicos o tecnológicos como, por ejemplo, sensores. Asimismo, también se estudiará la configuración de un prototipo para probar este sistema en funcionamiento en un entorno real.
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  • El Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas), ejecuta esta iniciativa de I+D+i en colaboración con las alicantinas Acteco y Realturf
  •  El proyecto estratégico supone un impulso a la economía circular y evitará que los restos de esta superficie artificial terminen en el vertedero

La Agència Valenciana de la Innovació (AVI) apoya el desarrollo de un nuevo sistema de reciclado del césped artificial mediante procesos biológicos que permitirá la transformación de estos residuos en materias primas para la fabricación de otros productos. La iniciativa, bautizada como Reciturf, supone un impulso a la economía circular y evitará que los restos de esta superficie artificial terminen tras su deterioro en el vertedero.

El Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas), y las firmas alicantinas Acteco y Realturf colaboran en el desarrollo de este proyecto, que ha recibido el respaldo económico de la AVI en la última convocatoria de ayudas en concurrencia competitiva, por un importe total que supera los 460.000 euros.

Reciturf explora soluciones innovadoras para resolver el principal desafío ambiental asociado al uso de césped artificial, que es el reciclado del mismo al final de su vida útil. Un periodo que oscila entre los cinco y los diez años desde su instalación.

En la actualidad, la mayor parte del césped artificial retirado se deposita en el vertedero, debido a las dificultades para el reciclado que se derivan de su compleja composición. Se trata de un producto que incorpora materiales plásticos de diferente naturaleza, que se funden a distintas temperaturas y que tienen, además, viscosidades diversas. Esta disparidad de características dificulta las posibilidades de un tratamiento posterior, de modo que, en la práctica, únicamente se recupera el caucho, que se reutiliza como relleno para este tipo de instalaciones.

A través de este proyecto estratégico no solo se pretende elevar la tasa de reciclado, sino obtener también materiales de mayor calidad de forma que su valorización sea también sostenible económicamente.

Con esta finalidad se están desarrollando nuevos procesos para el tratamiento de dichos residuos que incluyen, entre otros, la degradación mediante microorganismos y/o enzimas, así como técnicas de reciclado químico para separar los distintos materiales y facilitar así un reciclado mecánico posterior. El objetivo es valorizar los tres polímeros plásticos (polipropileno, PET y el poliuretano) que componen este producto.

Aimplas, centro tecnológico especializado en el sector del plástico, trabaja en este proyecto de I+D+i, junto a dos firmas alicantinas. Se trata de Acteco, que gestiona dos plantas de residuos en la Comunitat Valenciana y cuenta con instalaciones específicas para el reciclado de plásticos, y Realturf, fabricante de césped artificial, que se caracteriza por incorporar técnicas de ecodiseño y elementos reciclados en sus artículos para minimizar así la huella ambiental.

La iniciativa, que se encuentra en el segundo y último año de ejecución, concluirá con el desarrollo de un demostrador que dará cuenta de las posibilidades que ofrece esta tecnología, que es capaz de fabricar césped artificial a partir de materiales reciclados. Del mismo modo, también se realizará una evaluación económica del proceso al completo con el fin de involucrar a toda la cadena de valor en este nuevo paradigma.

Reciturf constituye, de hecho, una oportunidad para potenciar la implantación de los principios de la economía circular en el sector, en línea con las conclusiones del Comité Estratégico de Innovación de la AVI, que apuesta por la fabricación de bienes más sostenibles. El proyecto se alinea también con la estrategia de la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital para impulsar la transformación del modelo productivo.
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  • El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana publica la nueva convocatoria, que amplía a tres anualidades el plazo para ejecutar los proyectos
  • Las entidades interesadas podrán presentar hasta el próximo 18 de febrero sus solicitudes a través de la página web de la AVI

La Agència Valenciana de la Innovació (AVI), ha publicado este jueves la nueva convocatoria de ayudas en concurrencia competitiva correspondiente al ejercicio 2021, dirigida a fortalecer y desarrollar el sistema de innovación de la Comunitat, según recoge el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV).

Las entidades interesadas dispondrán de 20 días hábiles, hasta el próximo 18 de febrero, para presentar sus solicitudes por vía telemática a través de la página web de la institución.

En esta cuarta edición de los programas de apoyo a la I+D+i que impulsa la AVI, el presupuesto global máximo para ayudas experimenta un incremento del 130% respecto a la convocatoria precedente. Para esta nueva campaña de estímulos, la Agència ha dispuesto de cerca de 46,5 millones de euros, frente a los 20,2 millones que finalmente se asignaron el pasado año.

Esta nueva dotación económica permitirá atender, previsiblemente, un mayor volumen de proyectos, amplificando así el impacto de los estímulos que la AVI dirige a las empresas, universidades, centros de investigación e institutos tecnológicos para contribuir a la transformación del modelo productivo, en línea con la estrategia de la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital.

A través de este instrumento, la Agència incentiva el desarrollo de proyectos de innovación en las empresas, y facilita la transferencia de conocimiento y sus aplicaciones al tejido productivo, fomentando, además, la colaboración público-privada y la cooperación entre centros de investigación, institutos tecnológicos y empresas. De hecho, la AVI requiere de la colaboración de, al menos, dos agentes del sistema para optar a cualquiera de sus líneas.

Si bien el aumento en los importes dirigidos a apoyar la innovación se erige en la principal novedad de esta edición, la primera que incorpora financiación de la Unión Europea, la nueva convocatoria incluye otro cambio sustancial que mejora la de 2020.

En concreto, la segunda gran modificación afecta a su carácter plurianual. Y es que se ha aumentado el periodo de ejecución de los proyectos, de modo que los beneficiarios dispondrán de tres ejercicios, y no de dos, como hasta ahora, para llevar a cabo las actuaciones y desarrollos previstos. Esta flexibilización en los plazos se hará efectiva, además, en los seis programas de ayudas que componen la convocatoria.

Todos los programas al menos duplican sus fondos

Todos duplican, al menos, las cuantías asignadas el pasado ejercicio, aunque dos de ellos destacan sobre el resto al concentrar la mitad del presupuesto total. Se trata de los programas de apoyo a los proyectos estratégicos en cooperación y a la cadena de valor empresarial, que son, además, los que generan un mayor impacto en el tejido productivo.

Al primero, la AVI destina 13,7 millones de euros, un 112% más, con el fin de incentivar la cooperación de la comunidad científica, los institutos tecnológicos y el empresariado en el desarrollo conjunto de soluciones a retos de interés común. Se trata de iniciativas que requieren necesariamente de la colaboración de los diferentes agentes del sistema de innovación por la complejidad y el elevado esfuerzo económico de estos proyectos.

Dotado con cerca de 10 millones, lo que supone un incremento del 133%, el programa de apoyo a la consolidación de cadena de valor empresarial respalda a su vez el desarrollo de soluciones que impliquen novedades en productos o procesos, o bien mejoras en el intercambio de información y procedimientos de trabajo con impacto en el conjunto de la cadena de valor.

Entre las líneas que experimentan un mayor ascenso destacan las de impulso a la Compra Pública de Innovación (CPI), que suman un total de 4,3 millones de euros, destinados a potenciar tanto la demanda de productos y servicios innovadores en la Administración, como a estimular a las empresas para que concurran a este tipo de licitaciones nacionales e internacionales. Precisamente esta última línea registra el mayor incremento porcentual, cuadruplicando con creces los fondos asignados el pasado ejercicio.

La financiación de proyectos de desarrollo experimental dirigidos a la obtención de prototipos y proyectos piloto se multiplica por 2,5, al igual que la partida dirigida a la creación de unidades científicas de innovación en centros e institutos de investigación con el fin de que contribuyan al desarrollo de soluciones tecnológicas para las empresas. De este modo, el programa de valorización, transferencia y explotación de los resultados de I+D cuenta con alrededor de 9,5 millones de euros.

La AVI dispone, además, de tres líneas específicas para la promoción del talento, cuya finalidad es atraer y retener a profesionales cualificados. Las tres suman 7,3 millones de euros, lo que representa un incremento del 156% que posibilitará la ampliación, por ejemplo, de la actual red de agentes de innovación o la formación de más doctorandos en empresas. Asimismo, los fondos dirigidos a apoyar la contratación de investigadores y técnicos de Formación Profesional para desarrollar proyectos de innovación se triplican respecto al pasado ejercicio.

Por último, también se incrementa en esta misma proporción el presupuesto para impulsar acciones de fortalecimiento del sistema valenciano de innovación. A través de este programa se pretenden reforzar las estructuras de apoyo a la innovación existentes en la Comunitat, así como facilitar la difusión de la I+D+i entre las empresas.

Se priorizan nuevos retos-solución

Siguiendo el camino iniciado durante la pasada convocatoria, y con el fin de primar la excelencia en la evaluación de proyectos, la Agència incrementará el número de solicitudes sometidas a evaluación externa y continuará primando en el baremo aquellos proyectos alineados con los retos y soluciones identificadas por los comités de innovación que impulsa la propia institución.

En este sentido, a la relación de propuestas de innovación que cuentan con incentivos para su desarrollo e incorporación en el tejido empresarial se suman las conclusiones de cuatro nuevos comités: alimentación y dieta hospitalaria; destinos turísticos inteligentes; movilidad, transporte e infraestructuras, así como el de lucha contra la soledad no deseada en colectivos vulnerables.
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Prensa


  • La empresa alicantina Durplastics ejecuta esta iniciativa de I+D+i en cooperación con Aimplas y la Universitat de València
  • Los nuevos materiales durarán más tiempo al reducirse su degradación e incorporarán en su fabricación un 50% de material reciclado

La Agència Valenciana de la Innovació (AVI) respalda el desarrollo de nuevos materiales para la fabricación de protecciones portuarias más sostenibles y resistentes a los impactos, a la acción de los organismos marinos y a la radiación ultravioleta. Estos nuevos productos serán, además, completamente reciclables y, de hecho, el 50% de las materias primas empleadas en su fabricación procederán de materiales previamente usados y tratados.

La empresa alicantina Durplastics; el Instituto Tecnológico del Plástico, Aimplas; y el departamento de Microbiología y Ecología de la Universitat de València cooperan en la ejecución de este proyecto estratégico, que recibe financiación de la AVI en el marco de su última convocatoria de ayudas en concurrencia competitiva.

Con esta iniciativa, bautizada como Dupromat, se pretende mejorar la resistencia y durabilidad de las defensas portuarias, que en las zonas de atraque y amarre de los barcos utilizan polietileno de alta densidad 100% virgen. Se trata de unas protecciones sometidas a constantes agresiones e impactos, que provocan un paulatino deterioro y hacen necesaria su sustitución.

En concreto, los técnicos de estas tres entidades trabajan en la mejora de las propiedades anti incrustantes del polietileno de alta densidad mediante la incorporación de aditivos respetuosos con el medio ambiente y adaptados al reglamento europeo sobre biocidas.

Para incrementar la resistencia ultravioleta y la degradación térmica, que son las responsables de la pérdida de propiedades, se están implementado técnicas que permitirán reducir el deterioro de estos materiales. El objetivo es que la degradación no supere el 30%, pero, además, se pretende mejorar al menos en un 20% la resistencia a posibles impactos.

Asimismo, los nuevos materiales desarrollados serán completamente reciclables, por lo que el proyecto se alinea con los objetivos marcados por el Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en economía circular de la AVI, que apuesta por la fabricación de bienes y productos más sostenibles a través de soluciones innovadoras. Dicha iniciativa se enmarca también en la estrategia de la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital para mejorar el sistema productivo de la Comunitat Valenciana.

Múltiples usos en el sector marítimo

Para el éxito en la ejecución del proyecto, que se extenderá durante todo 2021, Durplastics aportará su experiencia en el sector plástico y capacidad industrial, que se completará con la experiencia de Aimplas en el desarrollo de nuevos tipos de materiales plásticos y la contribución del departamento de Microbiología y Ecología de la Universitat de València como especialistas en el diseño y desarrollo de métodos de detección y/o seguimiento de poblaciones microbianas acuáticas y de métodos de evaluación de la eficacia de biocidas.

El objetivo de la iniciativa es implementar los resultados a escala industrial y aplicarlos a otros productos del sector marítimo y náutico como, por ejemplo, boyas u otros sistemas de flotación, balizas, motores, infraestructuras, sistemas de ayuda a la navegación, pasarelas o piscifactorías.

Pero también podrá sustituir a otros materiales metálicos en la fabricación de productos en contacto con ambientes corrosivos y que pueden generar sustancias contaminantes durante su degradación u oxidación.
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